Una macrooperación coordinada por Europol ha destapado una red internacional de agresores sexuales que utilizaban la sumisión química para atacar a sus víctimas y compartir el material de los delitos en grupos cerrados de internet. La investigación, desarrollada en siete países, entre ellos España, ha concluido hasta el momento con 57 detenidos y la identificación de 158 víctimas.

