Favorita en todas las quinielas, Demi Vollering (Pijnacker, Países Bajos; 26 años) es un rara avis en el pelotón del Tour de Francia femenino. Criada en la llanura neerlandesa, muy cerca de La Haya, la corredora del potentísimo SD Worx, tímida y educada, trata de quitarle peso al regreso de la carrera por excelencia: “No quiero hacerlo muy grande en mi cabeza; al final, competimos las mismas de siempre”. Vollering voló pronto del nido y vive desde hace años en Suiza, donde disfruta de la bicicleta y de su autocaravana entre montañas. Allí, presumiendo de paisajes envidiables, la neerlandesa entrena feliz, acompañada por su perro Flo, como demuestra en redes sociales. Aficionada a la vida camper, siempre rodeada de naturaleza, se declara adepta del yoga y la meditación. “Me ayuda a concentrarme”, dice. Ahora, séptima en la general del Tour de Francia, a menos de un minuto de Marianne Vos a pesar de la caída que sufrió este martes, atiende por vídeollamada a EL PAÍS para valorar la carrera más especial del calendario ciclista.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *