Carlos Alcaraz ya tiene otro Grand Slam. Fue el número uno más joven en la historia del tenis y ahora le arrebata a Sinner el trono tras 65 semanas en la cima. Por ahí podemos seguir llamándole Carlitos, pero es tan bestia su tenis, su velocidad, su energía, su determinación y su fuerza en el golpeo que habrá que pensar en hablarle de usted a Don Carlos. No fue una final épica, las cosas como son, sobre todo recordando la de Roland Garros de este año entre los dos monstruos del tenis actual. Tampoco pasa nada, hay tiranía para muchos años porque los dos están muy lejos del resto. En lo que respecta a Alcaraz, nos espera sin duda una etapa gloriosa, con permiso de Nadal.

