El sábado a Isaac Del Toro le vino larga la Clásica de San Sebastián, se le atrancó en la última subida, pero en Getxo, en la meta de Algorta, el prometedor ciclista mexicano, segundo en el Giro, dibujaba arabescos sobrado en la rampa final, sabiéndose ganador. Se destapó en Pike Bidea, con la inestimable colaboración de Juan Ayuso, y se despidió hasta la meta para confirmar su clase y que vuelve a tener piernas de ganador.

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