Hay influencers e influencers. Hay quien dedica sus esfuerzos –los que sea que hagan– a contar dislates a sus feligreses, o followers, desde Andorra, quienes montan espectáculos bufos como sus torneíllos de fútbol o boxeo –el espectáculo de muchos ‘famosos’ de mérito desconocido siempre ha existido– y quienes intentan que su influencia sea, de algún modo, positiva. Estefanía Unzu Ripoll, o Verdeliss, ha triunfado como influencer pero es también una deportista popular próxima a la élite. Se acaba de pasar 24 horas corriendo sobre una cinta en un escaparate. Evidentemente, es un reto comercial pero es, también, un puro reto deportivo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *