Cuando apenas era un chaval, Mikel Arteta se divertía jugando al fútbol con Xabi Alonso en la playa de Ondarreta. Los dos se acabarían formando como futbolistas en el Antiguoko donostiarra, una de las grandes —aunque más bien ignorada— canteras del fútbol español. Soñaban con jugar en la Real Sociedad, pero la vida les acabaría llevando a triunfar al norte de los Pirineos. Como jugador, la carrera de Xabi Alonso fue brillantísima: Real Sociedad, Liverpool, Real Madrid, Bayern Múnich, 114 partidos con la selección española… Como entrenador, no tanto: llevó a la Real Sociedad B, el Sanse, a la Segunda División, pero al año siguiente descendió. El pasado 5 de octubre fue nombrado entrenador del Bayer Leverkusen.

