Cómo sacar de lo malo algo bueno. Eso hicieron dos madrileños para ser los dos grandes triunfadores del Gran Premio de Gran Bretaña de MotoGP. Por un lado, Raúl Fernández, que se agobió el sábado por no seguir su instinto y poner la goma media trasera, en lugar de la blanda con la que sufrió toda la parrilla. Esto le incidió mentalmente, como admitió, en una caída cuando tenía opciones de podio o más. Por el otro, Jorge Martín, que se fue al parón veraniego con dudas respecto a cómo mejorar sus sensaciones con su Aprilia después de una cita alemana en la que esperaba más.

