Mikel Merino es mucho más que un revulsivo para Luis de la Fuente. Y lo sabía el seleccionador: sin ritmo competitivo después de haber superado en mayo una lesión que lo había tenido 115 días en la enfermería, el técnico apostó por el jugador del Arsenal. Incluso cuando sabía que llegaba sin ritmo a Estados Unidos, México y Canadá.

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