Los <strong>cuatro goles del Manchester City en la vuelta de la semifinal </strong>han tenido sus replicas en el tiempo. El principio y el fin del seísmo pensábamos que se produjo en el Etihad, pero no fue así. <strong>Los dirigentes del club tardaron en digerir algunas de las situaciones vividas</strong> y la principal consecuencia de las diferentes reuniones mantenidas desde el viernes 19 de mayo a la semana pasada, es el <strong>convencimiento de una necesaria renovación de la plantilla</strong>, algo que se negó durante la temporada, con Carlo Ancelotti, algo que estuvo en duda por las dos partes hasta el pasado lunes y que quedó sellado en la reunión del jueves, <strong>en medio de la ‘tormenta Benzema'</strong> al que se le daba ya por finiquitado por cierto, en Valdebebas. Confianza total desde ese momento, con el reto de sumar nuevos títulos, es decir, Champions y Liga, pero con la necesidad reconocida de fichar y reforzar la plantilla.

