Los penaltis escriben las páginas más negras de era de Diego Pablo Simeone en el Atlético de Madrid. El error de Yannick Carrasco ante el Leverkusen que privó a los rojiblancos de poder defender su clasificación para los octavos de final en Oporto fue el último episodio de esa historia fatídica. La pérdida de la final de Milán en 2016 en la tanda ya estuvo precedida por un error de Griezmann en el ecuador del segundo tiempo que hubiera supuesto el empate que luego lograría Carrasco. El propio atacante francés falló en Brujas, con el mismo tipo de lanzamiento, duro y al centro, que se estrelló en el larguero, impidió que los rojiblancos pudieran estrechar la ventaja de 2-0 del campeón belga y agobiarle más en los minutos finales.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *