Frenkie de Jong está confundido, esencialmente consternado desde que el Barcelona le ha abierto la puerta de salida del Camp Nou. “¿Cómo puede estar un futbolista, que había llegado para marcar una época, y que ahora siente que se lo quieren quitar del medio?”, se pregunta un empleado del Barcelona. La desestabilización a De Jong no comenzó en el inicio de la ventana de fichajes de verano. El neerlandés tiene la sensación, según explican en su entorno, de que desde el pasado octubre el club azulgrana ha iniciado movimientos para poner su nombre en el mercado. Situación, por supuesto, con la que no estaba de acuerdo el entonces entrenador Ronald Koeman —De Jong era su ojito derecho— y con la que tampoco está convencido Xavi Hernández.

