El fútbol suele caracterizarse por una memoria frágil, donde la gloria pasada puede quedar sepultada en cuestión de instantes tras una decisión de mercado. El extremo colombiano Jhon Arias, quien durante temporadas deslumbró y conquistó el corazón de la hinchada de Fluminense —siendo figura indiscutible en la consecución de títulos trascendentales para la institución del ‘Flu’—, experimentó de primera mano la faceta más amarga del balompié brasileño en su regreso al emblemático Estadio Maracaná.

