Si alguien representa a la perfección la final del domingo ese es<strong> Davor Suker</strong>. Ídolo para las aficiones de Real Madrid y Sevilla, el que fuera delantero siempre ha sido una figura muy respetada en el fútbol español.<strong> De la mano de su generación fue capaz de llevar a Croacia a la semifinal del Mundial del 98</strong>, para después pasar a ser presidente de la Federación croata, coincidiendo con la final del Mundial de Rusia de 2018. Ahora sus dos ‘selecciones’ se enfrentan por el título de la Liga de las Naciones. «<strong>Lo primero de todo es felicitar a España y Croacia por llegar a la final</strong> de manera justa. Una final soñada y muy bonita para todo aficionado al fútbol».

