Con tan solo 10 años, David Camacho se ha convertido en uno de los menores con mayor coeficiente intelectual del mundo. Con una puntuación de 162 -muy por encima del umbral de 130 que establece la Organización Mundial de la Salud para considerar altas capacidades-, muchos ya lo comparan con figuras como Albert Einstein o Stephen Hawking. Sin embargo, él lo tiene claro: no quiere ser etiquetado como «niño genio».

