Todo pasó muy rápido. En el 55′, Heggem hizo el 2-1 para Noruega tras un saque de esquina y el estallido de la hinchada nórdica en Miami fue total. Los jugadores ingleses, mientras, pedían una falta de Haaland sobre Anderson previa al saque de esquina… y Turpin, mediante revisión de VAR, acabó anulando el tanto. Lo novedoso fue que, tras anunciar su decisión, señaló que el córner debía repetirse.

