Los partidos de la selección española que en los últimos tiempos se ganaron de forma muy ajustada en las<strong> acciones finales solían tener como último protagonista a Alex Dujshebaev. </strong>’Clutch man’ le apodaron medios internacionales, el hombre providencial de las situaciones de apuro o decisivas. <strong>En el partido de cuartos de final contra Noruega</strong>, que necesitó dos prórrogas para proclamar a España como ganadora, el apellido Dujshebaev también resultó decisivo en las acciones ofensivas, pero<strong> esta vez fue Daniel, su hermano menor, quien llevó el partido a la primera prórroga con un gol sobre la bocina de los 60 minutos</strong>, y también marcó el último gol de España en el 79. La parada de Gonzalo Pérez de Vargas hizo el resto.

