A falta de 1:51 para el final, los campeones Warriors perdían por 100-108 ante los líderes Bucks, que volvieron a jugar sin el lesionado Giannis Antetokounmpo. Fue el momento en el que el volcán Stephen Curry entró en erupción para acabar dando el triunfo a su equipo en la prórroga por 125-116. El base encadenó 11 puntos consecutivos que igualaron el choque: triple, triple, contraataque y un último triple a falta de 17 segundos. Esa magnífica serie la cerró de una manera poco habitual, con tapón. Se lo colocó a Jrue Holiday cuando restaban dos segundos.

