Hansi Flick está feliz. Está contento y satisfecho por dirigir al Barcelona y con su vida en la Ciudad Condal, donde su familia se ha integrado muy bien. Comunica su alegría por la etapa que está transitando cada vez que tiene ocasión. Siempre tuvo admiración hacia el club azulgrana y cumplió un sueño al convertirse, la temporada pasada, en técnico culé. Su identificación con el Barça ya era casi total antes de firmar, pero ahora es absoluta, no sólo por la coincidencia de estilos y valores sino porque este miércoles se convertirá en el equipo al que más partidos ha dirigido en la élite futbolística.

