Luton, una localidad a 50 kilómetros de Londres, celebró este lunes el ascenso de su equipo a la Premier League. “Back in the big time” (“De vuelta a los grandes momentos”) rezaba el lema de la ruta en un bus descapotable en el que se paseó un equipo que echó de menos a su capitán. Tom Lockyer se desplomó durante los primeros minutos de la final por el ascenso el pasado domingo en Wembley. Las imágenes de su colapso y posterior evacuación recordaron las que protagonizó Christian Eriksen en la última Eurocopa. El partido prosiguió y en la postrera tanda de penaltis el Luton Town dejó atrás al Coventry para garantizar su primera experiencia en la Premier League, categoría de la que se considera fundador, pero que no pudo catar: descendió de la primera división inglesa en 1992, justo antes del inicio de una nueva era de opulencia en el fútbol de las Islas.

