No hay que engañarse: Francia se ha ganado el derecho a ser favorita en la semifinal del próximo martes. Su desempeño a lo largo del Mundial, con una última demostración en los cuartos de final, donde apenas dio opción a una gran selección como Marruecos, le hace merecedora de ello. Los cuatro de arriba -cinco, con Barcola; seis, con Cherki – vuelan y se complementan a las mil maravillas, su pareja de centrales domina su área y también es capaz de imponerse lejos de ella… un equipazo de arriba abajo, en definitiva.

