Durante décadas, la inmensa mayoría de quienes pasamos por las aulas de la EGB vivimos convencidos de que aquel coche plateado era un ejemplar solitario. Pero no es verdad que solo existiera un coche creado (en la ficción) por el doctor Emmett Brown. Sucede lo mismo en cualquier película donde un vehículo asume el protagonismo en mayor o menor medida; se requieren varios ‘actores de chapa’ para la multitud de escenas. Y, en este caso, fueron siete las unidades del DeLorean DMC-12 que participaron en la saga. Fue un auténtico elenco de estrellas que, en algunos casos, vivieron odiseas dignas de un guion de Hollywood.

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