El señalado fue Domantas. Los tres hijos varones de Arvydas Sabonis crecieron con una pelota de baloncesto en las manos, pero el mito nombró heredero al más pequeño. Domantas tuvo que espabilar jugando con sus hermanos mayores, Tautvydas y Zygimantas, y eso le concedió el punto de carácter que el gran Sabas identificó como el ingrediente que le permitiría triunfar. Hoy, el pívot de 26 años y 2,11m que tendrá delante España juega en los Sacramento Kings y ha sido all star en la NBA.

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