Saltar al contenido

Cuando las organizaciones judías pedían el boicot olímpico a la Alemania nazi (y España respondió)

Fuente: El País Original en elpais.com

Era su cuarto verano como führer y Adolf Hitler soñaba los Juegos Olímpicos de Berlín como un escaparate global donde exhibiría el renacer de Alemania bajo el gobierno nazi y la superioridad física de la raza aria. Muchos judíos, que ya estaban siendo víctimas de la segregación racial y expulsados de los clubes, de las federaciones y de las instalaciones deportivas germanas, sintieron que la normalidad olímpica blanqueaba el antisemitismo nazi. Entonces surgieron las voces para el boicot olímpico en distintos Estados de América y Europa. Pero hubo un país que respondió por encima de todos: la España republicana del Frente Popular, que no acudió a los Juegos oficiales de Berlín por motivos políticos y que ese verano organizó —con el impulso de la Generalitat de Catalunya de Lluís Companys— uno de los episodios más apasionantes, desconocidos y románticos del deporte alternativo: la Olimpiada Popular de Barcelona 36.