Miles de costarricenses volvieron a colmar la rotonda de La Hispanidad, en el extremo este del casco capitalino en San José, para celebrar algo que más parecía un milagro en este pequeño país futbolero. La clasificación a la Copa Mundial de Qatar desató la algarabía de los aficionados y volvió a traer el baile a las calles en la tarde del martes, mientras la selección tica celebraba en Doha, a 14.000 kilómetros de distancia, el sufrido triunfo 1-0 sobre Nueva Zelanda, que le permitió adueñarse el último de los 32 boletos a la Copa del Mundo.

