Era una de las pocas espinas que le quedaban a Simeone. Ganar al Barça y hacerlo en el Camp Nou. Un estadio, conviene no olvidarlo, donde el argentino ganó su primera Liga… tras un empate a un gol. Histórico 1-1, gol de Godín, que fue una de las primeras grandes tardes de un Cholismo que está más vigente que nunca… como demostró nuevamente en el coliseo azulgrana.

