El Comité de Competición resolvió en la noche del martes ordenar el cierre parcial de Mestalla durante cinco partidos, con una multa de 45.000 euros por los hechos sucedidos durante el partido Valencia – Real Madrid. Durante el encuentro, y antes en la llegada del equipo blanco al estadio valencianista, se sucedieron algunos cánticos y gestos racistas, de forma aislada, contra Vinicius Junior. De hecho, fue el propio futbolista el que, en la segunda parte señaló a un aficionado que le había llamado mono con gestos, y que provocó que el encuentro estuviese parado durante siete minutos para activar el protocolo pertinente por parte del árbitro. El Valencia, de hecho, ya ha comunicado la expulsión de por vida de tres aficionados localizados por las cámaras de la UCO e identificados por la Policía que fueron detenidos y puestos en libertad pocas horas después.

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