Enantato de testosterona, cipionato de testosterona, propionato de testosterona, Sustanon (testosterona), gel de testosterona, enantato de metenolona (Primobolan), decanoato de nandrolona (Deca-Durabolin), parche de estradiol, cápsulas de estradiol, crema de progesterona, cápsulas de progesterona, hormona del crecimiento humano (hGH), EPO darbepoetina (Aranesp), meldonium, modafinilo, sales mixtas de anfetamina (Adderall), clomifeno, anastrozol, hCG, hMG, insulina… y así, hasta 37 medicamentos y principios activos, dopantes y no, en una lista que podría haber pasado perfectamente por el hallazgo en las maletas y cajones de los domicilios madrileños de Eufemiano Fuentes durante los registros de la Operación Puerto hace 20 años justos o por la oferta vía email de un contrabandista del dopaje en Andorra, pero corresponden a un estudio científico (Seguridad y repercusiones del uso de sustancias para mejorar el rendimiento bajo supervisión médica en deportistas de élite sanos) con 42 deportistas internacionales de alto nivel (atletas, nadadores y halterófilos, 30 hombres, 12 mujeres), cobayas humanas a las que han atiborrado, como un proceso de engorde a terneras estabuladas, durante 25 semanas en un hotel de lujo de Abu Dabi. Los posibles efectos deletéreos de los tratamientos sobre su salud, y su capacidad para desarrollar adicción y tolerancia, se seguirán estudiando durante los próximos cinco años; las repercusiones en sus resultados se conocerán en nada, la noche de este domingo en una instalación erigida en el Resorts World de Las Vegas.

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