La vuelta de Claudia Pina (23 años, Montcada i Reixac) a la selección ha sido tan natural, tan sencilla, que nunca ha dado la impresión de que la delantera del Barcelona hubiera estado más de dos años fuera. La adaptación al combinado de Montse Tomé de la máxima goleadora de la Champions —siete tantos, uno más que Alessia Russo (Arsenal) y Pernille Harder (Bayern)— fue instantánea. La extremo regresó en noviembre, más de dos años después de abandonar la Roja junto a otras 14 compañeras hasta que no hubiera mejoras estructurales, y se estrenó con sus dos primeros goles como internacional absoluta en los triunfos ante Corea del Sur (5-0) y Francia (2-4). Nadie ha marcado más que ella en los cinco encuentros —suma cuatro tantos y una asistencia— que ha disputado España desde que la azulgrana se reincorporó al equipo tras renunciar, también, a jugar el Mundial 2023. “Me sentía con la fuerza de poder volver. Sabía que habían cambiado grandes cosas. Hablé mucho con mis compañeras, que ya lo estaban viviendo desde dentro, y [estoy] muy feliz de poder estar aquí y de haberme asentado con las mejores”, contó ayer la atacante en Balaídos durante la rueda de prensa previa al enfrentamiento de este martes otra vez ante Portugal (La1 de TVE, 19.00), un partido fundamental para que la selección continúe en la Liga de las Naciones en la brega con Inglaterra por la primera posición de grupo, la única que da acceso a las semifinales del torneo.

