En un intervalo de solo cinco días, después de 102 en la reserva y 161 desde la última final que disputó, aquella que le condujo a la historia y al trono en Nueva York en septiembre, el instinto competitivo de Carlos Alcaraz (doble 6-2 a Bernabé Zapata) ha recuperado la forma y el murciano vuelve a estar a un solo paso de obtener un nuevo trofeo. Sería el séptimo de su breve recorrido en la élite, el primero de este año en su primera aparición. Ya se sabe: no es chico de medias tintas. Completada la semana en Buenos Aires, solo el británico Cameron Norrie (7-6(5) y 7-4 a Juan Pablo Varillas) puede frenar al número dos, que en apenas tres partidos ya ha enseñado los colmillos e irrumpirá en la final de este domingo (20.00, Movistar Deportes) como un rayo.

