Comarca del Ripollés, Pirineo catalán. Tierra de ganadería y excelentes embutidos. Tierra regada por el río Ter, ahora poco bravo. Tierra de frondosas montañas donde la lluvia es un inquilino permanente, aunque sin llegar a ser pertinaz. Tierra, también, de Birba, las famosas galletas. Tierra de sentido independentismo y esteladas. Tierra de veraneo para la burguesía catalana. Tierra de carreteras reviradas abrigadas por un manto verde. Y desde este martes, tierra de Giulio Ciccone (Trek-Segafredo), un grano para Roglic y Evenepoel, las dos bestias al manillar, los ciclistas que no sestean ni por casualidad, los que se citaron antes de la Volta y hacen buena la apuesta, espectacularidad superlativa. El esloveno fue segundo; el belga, tercero.

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