El Madrid y el Villarreal hicieron lo que quisieron en el Bernabéu. El primero contragolpeó y el segundo sobó el balón. Al final, el que se impuso fue Samu Chukwueze, que jugó mucho y se destapó con dos golazos de bandera. En el primero sentó a Nacho y en el segundo dejó sin palabras a Courtois con un zurdazo combado sensacional. Fue una noche de excelentes fogonazos, porque el 2-1 de Vinicius también tuvo lo suyo de finura y tino. Grandes tantos que resumieron una noche de fútbol expansivo en la que el Madrid jugó y, sobre todo, guardó la ropa con el Chelsea en la mirilla. A las suplencias de Valverde, Kroos, Modric y Militão, Alaba y el brasileño se repartieron una parte cada uno, y Benzema se retiró a la hora. No descansó Vini, un no parar de rascar, pero al que, pese a su diana, le faltó algo de enfoque delante de Pepe Reina.

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