El Barcelona visita uno de los escenarios más complicados de la Champions, el del Chelsea, segundo clasificado de la Premier y actual campeón del Mundial de Clubes y de la Conference League. En el campo del conjunto inglés, dirigido por Enzo Maresca, juega en Stanford Brigde, un estadio que guarda una buena memoria para el barcelonismo. En 2009, Iniesta anotó un gol en la última jugada del partido que permitió al Barcelona colarse en la final de la Champions. En ella, el Barcelona de Pep Guardiola y Messi logró su primera Champions tras derrotar al Manchester United (2-0).

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