Si la mayoría de los equipos que se miden en el Mundial de Fórmula 1 se centran en las carreras, Red Bull ha organizado un partido de tenis entre sus dos pilotos que puede alargarse hasta que el campeonato ponga el cerrojo, en Abu Dabi, a finales de noviembre. Max Verstappen y Checo Pérez andan enfrascados en un intercambio de golpes más igualado de lo que a priori podía pensarse si tenemos en cuenta que en uno de los bandos se encuentra el actual campeón. La diferencia de potencial existente entre los monoplazas energéticos y el resto ha dispuesto un duelo particular entre el mexicano y el holandés, que van cogiendo aire al frente de la tabla general sin que nadie sea capaz de invertir esa tendencia. Hasta ahora, la pareja de corredores de la marca del búfalo rojo se ha repartido equitativamente las cuatro victorias que se han puesto en juego, mientras que Pérez, además, salió ganador de la primera cita al sprint del curso, celebrada este sábado en Azerbaiyán.

