¿El precio de batir un récord mundial de atletismo? Unas zapatillas destripadas
Ya era jueves en Liévin cuando Mo Katir pudo abandonar el pabellón de deportes. Lo hacía aún ebrio de alegría, con la vejiga vacía y sin las zapatillas blancas en su bolsa de deportes. Eran las consecuencias de haber batido…
