La última semana, el Giro de Italia llega a las puertas del Infierno
En los viejos bares y comercios roñosos, junto al San Pancracio y su ramita de perejil dando la espalda colgaba un cartelito que se consideraba la cumbre del ingenio, “hoy no se fía, mañana sí”, una condena a la nada…
