Qué mejor escenario que las calles de Montecarlo para llevar a cabo una catarsis como la que puede sufrir Mercedes este fin de semana, todo ello en función del impacto que tenga el paquete de actualizaciones que se le introducirán allí al W14, el monoplaza con el que Lewis Hamilton y George Russell solo han conseguido subirse una vez al podio (Hamilton, en Australia) esta temporada. Mónaco es la sexta parada del calendario y, por más que el tren de este Mundial ya parece habérsele escapado a la marca de la estrella, la revitalización de las Flechas de Plata significaría que el último proceso de análisis del monoplaza es acertado, algo que ha estado seriamente en cuestión el último año y medio.

