Corre sola en Oregón la sudafricana Caster Semenya, doble campeona olímpica, tres victorias mundiales en la mochila. Lo hace ahora relegada a la parte trasera, incapaz de seguir el ritmo del grupo de cabeza desde antes de pasar el ecuador. No es una final, son solo las eliminatorias, y resulta extraño verla así, tan lejos de las primeras plazas a las que durante tantos años se abonó.

