Dani Carvajal está de vuelta. Regresa 269 días después a una convocatoria, y lo hace con el rostro impregnado de esa felicidad pura, casi infantil, que quizás solo había sentido el día de su debut. Un calvario marcado por una grave lesión de cruzado le ha hecho ver la vida de manera diferente. «Uno, hasta que no lo vive, no sabe el alcance de las cosas. Sí es cierto que me ha pillado en un momento más maduro de mi carrera, con mi familia, mi mujer, y eso me ha aliviado mucho, porque de lo contrario le hubiese dado muchas más vueltas a la cabeza«, asegura.

