Contra su deseo, el Real Madrid no pudo contar con Álvaro Carreras en el Mundial de Clubes. El Benfica, inmerso además de en la negociación con el club español en pleitos de poder internos, no rebajó un euro de la cláusula del lateral zurdo formado en la cantera de Valdebebas. Al final, fueron 50 millones de euros por un jugador al que algunos consideraban sobrevalorado por su club de origen.

