No todos los adioses son para siempre, o al menos en el Real Madrid. Algunos se marchan para buscar minutos, encontrar su sitio o, simplemente, para crecer. Pero el club blanco rara vez se olvida de lo que forma en La Fábrica. Y cuando el talento florece fuera, siempre existe la posibilidad de volver. Álvaro Carreras salió, progresó en Inglaterra y encontró su mejor versión en el Benfica. Ahora, tras anunciarse su fichaje, se suma a la lista de canteranos que un día decidieron regresar. Cada uno con su propia ruta y razones, pero con el mismo objetivo: triunfar en la casa que les vio nacer.

