Lo único que tiene claro Álvaro Carreras es que jugará el Mundial de clubes, pero lo que no sabe es el color de la camiseta que lucirá por tierras norteamericanas. Su club sigue siendo el Benfica pese a que muchos hayan anunciado hace un par de semanas el inminente acuerdo, que las dos partes siempre han dicho estar lejos de producirse. Ahora todo ya forma parte de una estrategia entre el Benfica y el Real Madrid, con la presencia en el horizonte e incordiando del Manchester United, que reclama lo suyo al club portugués.

