Lo tuvo muy claro en cuanto el Real Madrid volvió a cruzarse en su camino. De manera paralela, Barcelona, Atlético y alguno más, preguntaron, pero el lateral lo tuvo siempre claro, incluso los peores momentos de tensión con el Benfica, que llegó a ponerle sobre la mesa un contrato de renovación, pero Álvaro Carreras tenía claro que su sitio era el equipo de su vida, junto al Racing de Ferrol por supuesto.

