
Quien todavía crea que el ajedrez es aburrido debería seguir el torneo Norway Chess, donde cada empate en la modalidad clásica es seguido por una trepidante muerte súbita (este martes hubo cinco). Tras un empate épico en la partida lenta, el número uno, el noruego Magnus Carlsen, doblegó al alemán Vincent Keymer en el desempate. El franco-iraní Alireza Firouzja, verdugo de Carlsen el lunes en la 1ª ronda, ganó también al indio Rameshbabu Praggnanandhaa a pesar de que necesita jugar con su pie derecho horizontal para evitar un gran dolor en el tobillo lesionado. La kazaja Bibisara Assaubáyeva domina el torneo femenino.


