Aunque el número de partidas distintas posibles sea mayor que el de átomos en el universo conocido, los componentes artísticos y deportivos del ajedrez han cedido ante la parte científica (preparación casera con chips muy potentes). Ante el previsible fracaso del freestyle (la posición de las piezas se sortea 15 minutos antes de cada ronda), Magnus Carlsen, de 34 años, número uno del mundo desde 2010, apuesta ahora por un circuito de cuatro torneos anuales en tres modalidades mezcladas: clásica (cuatro o cinco horas), rápida (menos de una) y relámpago (menos de 10 minutos). El noruego está aún lejos de la gran marca de Gari Kaspárov, quien lideró la lista mundial 20 años (1985-2005).

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De izquierda a derecha: Nakamura (2º),  Holly Buettner (esposa del mecenas Jan Buettner), Carlsen (vencedor) y Caruana (3º), durante la entrega de premios del torneo 'freestyle', el pasado abril en París

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