Al nuevo Madrid de José Mourinho que busca el encaje de todas sus estrellas lo rescató en su estreno y al límite Carlos Espí. Este tallo de 1,94 de altura y 21 años, un delantero a la vieja usanza, rebañó un balón dentro del área en el minuto 90, se hizo sitio y socorrió a los blancos, rescatados ante el Espanyol por un recién llegado después de una noche con muy pocas luces en el juego.

