Pone Carlos Alcaraz la rúbrica de forma perfecta, con una volea delicada que certifica un estreno redondo en Indian Wells: doble 6-3 a Tanasi Kokkinakis, en 1h 16m. ¿Lesión? Ni rastro. ¿Nota? Elevada, cercana al sobresaliente. Ha sido un debut redondo en el que el murciano, que reaparecía después de ausentarse la semana pasada de Acapulco por una dolencia en el isquio de la pierna derecha, no solo no ha ofrecido signo alguno de molestia sino que ha descorchado un tenis de altísimos quilates. Impecable al servicio, poderoso en el peloteo y definitivo cuando procedía, el español se cita con el neerlandés Tallon Griekspoor en la madrugada española del lunes al martes y advierte: “I love Indian Wells”. Pues eso. Avisado queda todo el mundo. Le gusta y quiere este torneo que se le resistió el curso pasado.

