Hay cosas que pueden pasar cualquier día y acaban sucediendo el mismo. El Levante podía haber recibido el sello de su descenso en el Bernabéu, o este fin de semana en casa, o la última jornada en Vallecas. Pero fue en Chamartín. También Karim Benzema podía haber igualado cualquier noche cercana a Raúl como segundo máximo goleador de la historia del Real Madrid, con 323 tantos, pero también fue ayer en Chamartín. Como fue el primer hat trick de Vinicius como profesional. Pero de algún modo, esos sucesos parecían predestinados a cruzarse: el goleador Benzema pasando el testigo al antes negado Vinicius.

