La Federación de Luis Rubiales ha hecho de la guerra su forma de vida. No entiende otra manera de solucionar los problemas que no sea el conflicto, manejar el relato, distorsionarlo y hacer quedar a la otra parte como el malo de la película. Les importa un comino la imagen del fútbol español, que debería ser lo único sagrado para quien abandera el nombre de nuestro fútbol por el mundo.<strong> Este último y vergonzoso episodio de los 15 mails tiene su origen en una crisis mal cerrada, en un pensar que los problemas se solucionan solos, sin diálogo, y en tensionar la relación hasta un punto de no retorno.</strong> Las principales declaraciones de las jugadoras y de Ángel Vilda en el anterior episodio de esta serie de terror eran medias verdades. De aquellos polvos vienen estos lodos.

