Una noche de barbecho terminó en una jornada de preocupación para el Madrid por la salud de una de sus piezas más preciadas. Un estacazo de Juan Iglesias a Eduardo Camavinga en el tramo final en el pie izquierdo acabó con el francés sustituido y con hielo en la rodilla izquierda al notar “un giro raro” en esa zona, según apuntaron fuentes del club. La primera exploración diagnosticó un esguince en la rodilla y este domingo se le realizará una resonancia. “La primera impresión no es alarmante y, a falta de esta prueba, podría llegar al miércoles”, afirmaron las mismas fuentes una hora después de terminar el encuentro.

