Eduardo Camavinga asoma la cabeza y la tendencia es que puede quedarse en el once del Real Madrid a la vista de las decisiones que está tomando Arbeloa. Es, sin duda, una buena noticia para un jugador que acaba de alcanzar los 200 partidos (207) pero que ni siquiera en sus mejores momentos ha tenido el puesto asegurado, y menos en los malos, que no son de hace tanto. Ancelotti lo intentó, pero las lesiones le mermaron la confianza, sobre todo la campaña pasada.

